El socialismo: problemas, esperanzas, necesidad

8 de Outubro de 2017, por José Carlos Valenzuela Feijóo

 

José Carlos Valenzuela Feijóo
José Carlos Valenzuela Feijóo
Examinar el problema del socialismo, de su evolución y posibilidades, es una tarea especialmente compleja. Y hacerlo en una corta exposición oral, pudiera resultar hasta irresponsable. No obstante, como también se está entregando el libro que hemos escrito sobre el problema,  y tomando a éste como apoyo de “retaguardia”, nos permitiremos, empleando una óptica muy selectiva, llamar la atención sobre unos pocos problemas. O sea: a) “llamar la atención”, más que entrar en un examen cuidadoso y sistemático; b) discutir sólo algunos problemas. Pocos, pero fundamentales.
 
I.- ¿Qué debemos entender por socialismo? ¿Y qué por comunismo?
 
Socialismo. Entendido como modo de producción podríamos decir, como primera aproximación, que se trata de una economía en la cual: a) existe un sector de propiedad social (estatal) anclada básicamente en la industria, en su núcleo más decisivo; b) este sector se mueve con cargo a una planificación conjunta, la que decide la ruta del desarrollo ampliado del sector y que, a su vez, arrastra al sector privado-mercantil aún vigente; c) el Estado es una organización política de nuevo tipo, en que los de abajo mandan a los de arriba y responde los intereses de conjunto y de largo plazo de la clase obrera. Lo cual, se aplica especialmente a las decisiones del plan; es decir a los modos de apropiación y uso del excedente económico.      
 
El socialismo también es una fase de transición. La cual conecta al capitalismo que se derrumba y al comunismo que se empieza a construir. Por consiguiente, tenemos que la fase socialista sólo se entiende bien si se tiene claro su meta de largo plazo, la constitución de una sociedad de tipo comunista.
¿Qué entender por una formación económica y social comunista?