Los intereses capitalistas y el Mar de Bolívia

24 de Março de 2018, por IELA

Mapa expõe região em disputa entre os dois países.
Mapa expõe região em disputa entre os dois países.

Texto de Vitoco La Rosa*

Desde esta semana, y durante dos semanas más, se realizaran las audiencias de la demanda del gobierno boliviano de Evo Morales quien reclama la “obligación de negociar un acceso al océano pacifico” por parte del Estado chileno en la corte internacional de La Haya. Morales desde el inicio de su gestión ha intentado reclamar la devolución a Bolivia no solo de un corredor marítimo por la zona norte (desde donde se levanta la consigna de “mar para Bolivia”), sino que también, el territorio hasta Antofagasta.

El gobierno de Piñera, y en unidad con todos los partidos tradicionales sean estos concertacionistas o derechistas, reclaman la plena vigencia del Tratado de 1904 con el que se pretendió sellar la perdida de territorios por parte de Bolivia en el marco de la Guerra del Pacifico. Piñera y todos los ex presidentes concertacionistas se han cuadrado por la defensa de estos territorios, por lo que ellos llaman la “defensa de la soberanía nacional”, que fueron anexados en el proceso que deberíamos llamar la “Guerra del Salitre”, ya que lo defendido por las tropas chilenas en ese entonces, fueron íntegramente los intereses del capital británico que controlaba la actividad minera en el norte del país, al punto de obligar a las autoridades chilenas a desatar una guerra. Bolivia perdió 120.000 kilómetros de territorio y todo su litoral marítimo.

Desde hace unos años Morales ha puesto la cuestión de la salida al mar en un nuevo escenario, proponiendo un truque “gas por mar”, la condición para el acuerdo es una salida soberana al mar.

Lo que defiende Chile está claro, es la mantención de estos territorios para los intereses capitalistas que operan en el país, donde por una parte, los puertos del pacifico significan una vía comercial más expedita con el Asia para los capitalistas que saquen y explotar los recursos naturales (sobre todo mineros), y por el otro, la apropiación de los recursos del mar que han sido privatizados en favor de los Angelini, Lecaros, Yaconi-Santa cruz, Sarquis, Stengel, Fernández e Izquierdo, todos capitalistas chilenos que fusionados con capitalistas se han beneficiado con la corrputa “Ley de Pesca”.

Pero es necesario dejar en claro que también son intereses capitalistas los que pujan por una vía al Pacifico para Bolivia. Morales desde su concepción del “capitalismo andino”, que busca asentar en el Estado los interese irreconciliables de los pueblos indígenas y el capital imperialista, reconoce que una salida al pacifico revitalizaría la exportación de gas licuado de Bolivia (donde opera la española Repsol) hacia México y Asia. A este entramado de intereses se suman las constructoras monopolistas de Brasil, donde ya ha habido acercamiento entre Chile – Bolivia – Brasil con la construcción de la ruta Transoceánica para que las materias primas de Chile pasen más expeditas a Brasil y la producción de Brasil tome ruta por el Pacifico hacia el mercado asiático. En Brasil hay grandes capitales exportadores de soja y minerales que venden a capitales chinos que se verían tremendamente beneficiados con un corredor marítimo boliviano y hacen presión par eso. En este tránsito también se contempla, por ejemplo, los intereses capitalistas provenientes de los procesos de producción de sal y litio desde la reserva de Uyuni.

Así como a fines del siglo XIX la explotación del guano y el salitre fue llevada hasta la guerra por la imposición de los intereses capitalistas ingleses, que amputo territorios a Perú y Bolivia con ese fin, hoy un conjunto de intereses gasíferos, petroleros, sojeros y mineros impulsan la demanda de Bolivia en La Haya.

Un sector de la izquierda chilena toma parte por el reclamo de Morales sin cuestionamientos, sumándose así a las movidas del “capitalismo andino” de carácter pequeñoburgués, que detrás de un acuerdo con el Estado chileno, esconde una gigantesca operación de entrega (aún mas) de los recursos naturales estratégicos bolivianos al gran capital, bajo el verso de la lucha “por la soberanía” y la “reivindicación nacional”. Diferentes gobiernos han deslizado en varias ocasiones la posibilidad de un acuerdo en estos términos, lo que no cambia el fondo, siempre está el interés privado por delante.

La única soberanía que defienden tanto los Piñera como los Morales en La Haya, es la soberanía capitalista de apropiarse de los recursos naturales y explotarlos según sus intereses, negando así el progreso económico y social tanto a los trabajadores bolivianos como chilenos. Los dos países son ricos en recursos naturales, y de los acuerdos de sus gobiernos con el capital imperialista, solo ha recibido postergación, miseria social y planes de asistencia para paliar las indignas condiciones de vida a la que son sometidas estos dos pueblos aplastados por el capital imperialista que maneja a ambos gobiernos. Los grandes ausente de esta discusión, son los trabajadores de ambos países organizados detrás de un plan independiente.

En el marco de una bancarrota capitalista mundial que ha comenzado a desarrollar la conciencia de clase del proletariado, es necesario mostrar como las burguesías nacionales despilfarraron la posibilidad desarrollar las fuerzas productivas de ambos países, ya que con ello habrían entrado en conflicto con el capital imperialista, donde la clase obrera esta llamada a sobrepasar estos límites, a organizar la producción bajo nuevas bases sociales, desarrollar la industria nacional y avanzar hacia la unidad socialista de América Latina y el Caribe, sobre la base de plantearse la lucha obrera internacionalista por la nacionalización de los recursos naturales, el control obrero de estos y los puertos, la confiscación de los latifundios, el no pago de la deuda externa, la nacionalización del comercio exterior y el gobierno de los trabajadores.

La unidad de los trabajadores bolivianos y chilenos debe esta forjada por la lucha de liberación completa del yugo de clase capitalista en ambos países, todo lo demás es engaño y colaboración con quienes defienden la opresión imperialista en el continente.

*Vitoco es militante del Partido Obrero Revolucionario de Chile, sección chilena de la CRCI.

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