Justicia para Ayotzinapa, final de un crímen de Estado.

30 de Setembro de 2020, por Heinz Dieterich Stteffan


1. Un Magno Acto de Justicia
70 órdenes de detención contra entre policías, miembros del Ejército y de organizaciones criminales, así como diversos funcionarios del anterior gobierno de Enrique Peña Nieto, han sido emitidos por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en un magno acto de justicia que pone fin a uno de los peores crímenes de Estado ocurridos en México en los últimos años.

2. “Encubrimiento generalizado” del gobierno Peña Nieto
En palabras del fiscal general de México, Alejandro Gertz Manero, hubo un “encubrimiento generalizado” del gobierno de Peña Nieto de lo ocurrido en este crimen de lesa humanidad, donde hubo información y registro de “las detenciones ilegales, sus traslados a las oficinas públicas, a los centros de justicia y a otros lugares, donde comenzó la tortura, para que después estos jóvenes fueran entregados al grupo delincuencial” del crimen organizado, el cual aniquiló  físicamente a los 43 estudiantes del magisterio de Ayotzinapa, Guerrero, en 2014.

3. Castigar con la severidad de la ley
Muchos de los autores intelectuales y materiales de este asesinato colectivo, como el antiguo jefe de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón, se encuentran prófugos. Sin embargo, la heroica presión pública de seis años de los padres y madres de las víctimas; el compromiso del Presidente y de los funcionarios honestos del gobierno de AMLO; el apoyo de los pocos medios objetivos que hay en México y la colaboración de las policías, justicias y científicos internacionales, podrán lograr que finalmente se haga justicia en este atroz crimen de lesa humanidad. Parte inseparable de este proceso de renacimiento de la nación debe ser la severa aplicación de la ley a los funcionarios corruptos del sistema judicial, que son parte fundamental de la tragedia de México.

4. La tarea impostergable
Hay que felicitar al presidente Andrés Manuel López Obrador y a todo el equipo operativo que hizo posible ese gran éxito de la 4ta Transformación contra la violencia del Estado. 
Ojalá, que ahora se resuelva el problema de la violencia contra las mujeres con la misma determinación y eficacia, incluso el derecho al aborto, que la 4T prometió en su campaña electoral hace dos años. Por qué si no, será una bomba de tiempo que estallará en las elecciones del 2021.
Un buen comienzo podría ser poner al subsecretario de derechos humanos y población Alejandro Encinas a la cabeza de este esfuerzo. Él jugó un papel clave en la solución del crimen de Ayotzinapa. Puede volver a desempeñarlo en la lucha contra la violencia y por los derechos de la mujer en México.